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Fue un domingo temprano cuando llegué a la casa de Ángela Romano, creadora de una eco-huerta orgánica sin agro-tóxicos y 100% auto-sustentable de Tafí del Valle, norte de Argentina.

Tras gritar varias veces su nombre desde la verja, por fin pudo escucharme y abrirme las puertas de su hogar, su familia y su corazón, recibiéndome con un abrazo estrujador casi tan grande como su sonrisa.

“Yo le canto a las plantas”, me dijo, y dimos un paseo por su súper huerta mientras ella canturreaba coplas y yo iba grabando trocitos de su sentir hacia la vida y hacia la naturaleza. “Y esto, ¿para dónde va, chico?”, me preguntaba al verme filmar. “¡Para el mundo!”, contestaba yo.

¡Y tanto…! Su vídeo “La Tribu Orgánica” se viralizó a lo loco por WhatsApp y miles de personas lo subieron a sus propios perfiles y páginas de Facebook e Instagram, gracias a lo cual ya lo han visto varios millones de seres. Así de mágica es la naturaleza de nuestra era tecnológica, tan llena a veces de basura, horrores y distracciones y tan preparada en otras ocasiones para recibir mensajes de paz, amor y consciencia.

Como dice una amiga: QUE LO BUENO SE EXPANDA. Que estos seres se multipliquen y no dejen de sembrar lo mejor de lo mejor en su camino. Y por cierto, ya que muchos me preguntaron: Ángela hace unos tours maravillosos por su huertita de Tafí del Valle. Si van, no se olviden de probar sus postres de durazno: están llenos de sueños.

¡QUE VIVA LA VIDA!